domingo, 30 de septiembre de 2018

SALEM'S LOT


El Misterio Salem's Lot fue una de las primeras novelas de Stephen King. Fue publicada en 1975, después del éxito conseguido con su primera entrega titulada "Carrie". En apariencia Salem' Lot es solo una historia de vampiros, pero me atrevería a afirmar que después de Drácula, es la mejor historia de vampiros, representados como Ellos. Lo curioso es que no ha gozado de muchas ediciones, como la mayoría de libros de King. La pregunta es ¿por qué? Figurar en la web, no parece una razón suficiente, ya que muchos libros del autor aparecen en ella, y de igual modo, salen ediciones impresas. Quizá uno de los motivos, es la crudeza de la historia. Para los amantes del terror, es una novela que no deberían dejar pasar, claro, si la consiguen. Como soy un lector de costumbres antiguas, prefiero la sensación del papel en mis manos, y tardé varios años en conseguirla.

          Si bien, la historia tarda un poco en despegar, una vez que aparecen Ellos, sobre todo en la escena donde atacan a los niños, un escalofrío estremece el cuerpo, y la necesidad de continuar leyendo se apodera de uno. El protagonista llamado Ben, regresa a su pueblo de la infancia, donde sucesos extraños comienzan a ocurrir: niños y animales muertos, la misteriosa casa de los Marsten, que él y un grupo de amigos, se disponen a investigar, pero el resultado parece estar más allá de su alcance.

             Para todos aquello amantes de las noveles de terror, "El misterio de Salem's Lot", resulta imprescindible. 

jueves, 13 de septiembre de 2018

CINCO NOVELAS CON CONTENIDO PSICOLÓGICO PARA INICIARSE EN LA LECTURA


En esta ocasión, les presento cinco novelas de lectura rápida y sencilla para todos aquellos (sobre todo colegas y estudiantes de psicología) que deseen iniciarse en el maravilloso mundo de la lectura. La lista es solo una muestra, y por supuesto, hay innumerables títulos que también podrían haberse considerado. 

DE RATONES Y HOMBRES- STEINBECK
Inicio con un Premio Nobel. De ratones y hombres es una novela corta sobre la amistad y la soledad, donde se muestra el estado de pobreza vivida durante la Gran Depresión en USA.


LOS CACHORROS - VARGAS LLOSA
La historia de Cuellar, el héroe imposible de este drama, que se incrementa cuando el protagonista llega a la adolescencia y el amor se convierte en inalcanzable. En la novela se muestra la frustración amorosa y las reacciones impulsivas y comportamentales consecuentes.


EL RETRATO DE DORIAN GRAY - WILDE
Un drama narrado con toques de ironía, donde el autor inglés nos muestra la belleza, la transformación de un ser humano, decadencia, el odio, la vida desenfrenada de Dorian, el protagonista, luego de realizar un pacto que lo atará de por vida, y todo con la maestría propia del genio.

EL CURIOSO INCIDENTE DEL PERRO A MEDIANOCHE - HADDON
Una novela juvenil, que nos atrapa desde sus primeras páginas. Es la historia detectivesca contada desde una visión del autismo y que resulta perfecta para iniciarse en la lectura.


LA TIENDA - KING
Quizá se critique esta elección, pero esta novela a pesar de su ligereza, nos lleva a conocer de manera entretenida y dramática, aquellos vicios humanos como la envidia, los celos, la ingratitud, la mentira, a través de una situación inesperada. El diablo llega a un pueblo y abre una tienda. ¿Qué podría vender el diablo?

Recuerden son sugerencias para iniciarse en la lectura, para coger el gusto por los libros. Así que no hay excusa para no leer. Pronto seguiré con más recomendaciones.

martes, 31 de julio de 2018

PAUL, EL ETERNO SEGUNDO



Paul Keres posee uno de los más tristes apodos en la historia del ajedrez: “El eterno segundo”. Oriundo de Estonia, Keres fue matemático y un extraordinario jugador de ajedrez que nunca consiguió acceder a una disputa por el título mundial. En cuatro ocasiones acabó segundo, y en la única que obtuvo el derecho a disputar el título frente al entonces campeón Alekhine, estalló la Segunda guerra mundial, y como es comprensible el match por el título, fue suspendido. En aquella ocasión había vencido a jugadores de la talla de Capablanca, Euwe, Fine y el futuro campeón Botvinnik. Pero ¿por qué Keres ni siquiera alcanzó la condición de aspirante al trono? Un poco de mala suerte sin duda, pero también una serie de factores que van desde sospechosas conspiraciones políticas hasta la aparición de figuras extraordinarias del ajedrez, como Mijail Tal, justo cuando Keres atravesaba uno de sus mejores momentos.


            Según Kasparov (2007), Paul Keres fue sometido a un proceso disciplinario por las autoridades soviéticas, por haber participado en torneos de ajedrez durante el dominio alemán. Cuando el campeón mundial Alekhine falleció, se organizó un torneo de candidatos para determinar al futuro sucesor. Sucedió en 1948, y Keres de modo sospechoso perdió la mayoría de sus partidas frente a Botvinnik, el favorito de los soviéticos, a quién antes había derrotado. Es cierto que Paul, tuvo otras oportunidades y las perdió en el tablero, quizá una de las más anecdóticas fue la ocurrida en el torneo de candidatos de la desaparecida Yugoslavia en 1959 donde perdió la oportunidad de enfrentar al campeón reinante, frente intempestiva aparición de un joven genio de 23 años llamado Tal. ¿Qué había ocurrido? Keres había alcanzado un puntaje extraordinario que lo hubiera convertido en aspirante al título en los tres torneos anteriores. Sin embargo, otra vez había quedado en segundo lugar, detrás de Tal. Quizá el título de “Campeón sin corona”, sea el más adecuado y justo para este jugador estonio, que jamás se rindió, pues obtuvo en tres ocasiones el Campeonato de la Unión Soviética, pero su gran frustración siguió siendo el Título mundial.

            Paul Keres es considerado dentro de los diez mejores jugadores de ajedrez de la historia y tiene el record de haber derrotado a 8 de 9 campeones mundiales. Sin duda merecía el título que por diversas circunstancias no se concretó. A veces, la vida es injusta. Todos lo sabemos.

domingo, 27 de mayo de 2018

UN VILLANO REAL



Amon Goeth, es uno de los villanos reales más malvados de la historia del cine. Fascinante y a la vez, aterrador. Aparece como personaje secundario en “La lista de Schindler” de 1993, donde Raplh Fiennes, lo interpreta de modo magistral y obtiene una nominación al Oscar como actor de reparto. Desde su aparición en la pantalla a bordo del automóvil que lo traslada al campo de prisioneros de Plazow, Goeth provoca en el espectador cierto temor mezclado con odio. Sucede que este militar nazi de origen austriaco, ejerce su poder sin culpa alguna, como si fuera una máquina sanguinaria de matar. Tenía la costumbre de disparar por diversión a cualquier inocente del campo de concentración, de un modo totalmente aleatorio, desde la colina donde se ubicaba su vivienda. Un prisionero ante él, se hallaba no solo indefenso, sino que además, en una total incertidumbre. Ignoraba si su comportamiento lo mantendría con vida o terminaría asesinado como muchos. Una especie de Doble vínculo donde resulta imposible encontrar la respuesta adecuada. Fue conocido como el Verdugo de Plazow. Además, el Goeth real, participó en la liquidación del gueto de Tarnov y el campo de concentración de Szebnie. Afirmar que Goeth, representaba a la muerte no es exagerar, y Spielberg lo deja plasmado en escenas dramáticas como el asesinato de la prisionera que cuestiona los cimientos de una construcción para evitar su caída, o la absurda muerte del joven que falla al limpiar una bañera donde el malvado Goeth se ensucia una uña, lo que motiva el insólito final del joven.

Lo paradójico del caso de Amon Goeth, fue que la propia SS lo arrestó en septiembre de 1944 por robo de propiedades al estado nazi, pero como Alemania estaba muy cerca de perder la guerra, la acusación no prosperó.

            En 1946 fue extraditado a Polonia, donde un tribunal lo condenó a muerte por los múltiples asesinatos cometidos. Sin duda, Amon Goeth representa a uno de los villanos más famosos de la historia del cine. Una lástima que existiera en la vida real.

sábado, 17 de marzo de 2018

UN SUEÑO AJEDRECISTA



Prefiero el lado oscuro. La luz es aburrida. No importa que las piezas blancas tengan una jugada demás sobre el tablero. Esa pequeña ventaja no suele ser aprovechada entre jugadores amateurs, donde los errores abundan como signos de interrogación, y las admiraciones apenas surgen como una excepción. Existió un tiempo en el cuál, pensé que sería un buen jugador sobre los escaques. El falaz motivo: preparaba una buena defensa y luego, lanzaba sobre todo mis caballos, alfiles y torres al ataque y derrotaba a todos mis amigos en el barrio. Confieso que utilizaba poco la Dama. Mis amigos la perdían, por salir desesperados al ataque, así que en mi caso, prefería cuidarla. También derroté a la mayoría en el colegio. Uno estatal parecido más a una correccional que a una institución educativa. Lo increíble era que en dicha institución, algunos alumnos jugáramos ajedrez. Incluso el GMI Julio Granda, el mayor ajedrecista que ha tenido el Perú, estudió en mi colegio. Era nuestro ídolo. Es cierto que el deporte rey siempre fue el futbol, pero como tenía dos pies izquierdos, cambié la pelota por el tablero de ajedrez. Cómo han cambiado los tiempos. Ahora el deporte de los escaques sobrevive reducido en espacios muy pequeños. Reitero especulé que llegaría a ser un buen jugador de ajedrez. ¿Para qué? No sé. Entonces, ni siquiera sabía si la pregunta era la correcta. De adolescente solo lo pensé. La ilusión duró hasta los años universitarios. Seguí triunfando sobre el tablero y también perdiendo. Y en las derrotas descubrí algo fatal para todo deportista. Mi escasa tolerancia a la frustración. Odiaba perder. Lo que no está mal. Lo negativo fue mi actitud.
En primer lugar, me concentré en aprender estrategias de defensa y descuidé el ataque. No quería perder y lo conseguí, pero el precio fue alto. Tampoco ganaba. Los empates llamados Tablas en ajedrez comenzaron a abundar en mis resultados. Si jugaba seis partidas ganaba una y hacía tablas en cinco juegos, y así no se gana ningún torneo, por amateur que sea.

En segundo lugar, no toleraba las partidas muy extensas, lo que parece una contradicción para la actitud defensiva que había adoptado, pero así era. Llegaba un momento donde ya no soportaba la tensión y lo único que quería era culminar la partida. La consecuencia era lógica, cometía un error y perdía. Recuerdo la vez, que perdí un torneo por medio punto. Necesitaba ganar la última partida e hice tablas. Tenía unos 20 años y regresé desilusionado a casa, donde todos me esperaban para preguntarme ¿qué tal me había ido en la última partida? Cuándo desolado comenté el resultado, mi tío Roberto dijo: “Te entrenaste en el ajedrez, pero no te preparaste emocionalmente”. Sus palabras fueron sabias y lapidarias al mismo tiempo. ¿Acaso no estudiaba psicología? Bien dice el refrán: “En casa de herrero, cuchillo de palo”. Entonces surgió otra interrogante: ¿Cómo se prepara a un deportista psicológicamente? Recordemos que estábamos a inicios de los 90, y la Psicología deportiva, al menos en el Perú, casi no existía.
De todos modos como soy terco o perseverante, me preparé lo mejor que pude y logré jugar algunos torneos más. Obtuve todo tipo de resultados: gané, perdí e hice tablas. Descubrí que no sería un Maestro del ajedrez, pero que era capaz de alcanzar un nivel aceptable. Mi mejor resultado: una derrota luchada en finales con un Maestro Nacional, cuando lo lógico consistía en ser barrido en el tablero en un dos por tres. Resistí, luché, incluso lo puse en problemas, aunque al final perdí. No importaba, había jugado muy bien. Era suficiente. Así que decidí que solo me divertiría jugando ajedrez. Ahora mi nivel ha disminuido, por la falta de práctica y dedicación. La literatura y la psicología vencieron al ajedrez, aunque de vez en cuando, todavía me sorprendo armando las piezas sobre el tablero, analizando partidas de los GM, de los campeones mundiales y evoco mis años juveniles, donde lo único que importaba era entablar una lucha despiadada y capturar al Rey adversario. Y por supuesto, al final, ser un caballero y conceder  la revancha.

jueves, 11 de enero de 2018

COLMILLO BLANCO: UN PERSONAJE OLVIDADO


“Colmillo Blanco” de Jack London es un clásico de la literatura norteamericana, poco conocido por las generaciones actuales. En ocasiones, puede resultar ocioso comentar libros que ya casi nadie lee. Quizá todavía conservo la esperanza de que algunos maravillosos libros no se pierdan en el olvido.


            Esta novela retrata con una destacada veracidad la vida cruda de los animales salvajes y su relación con los cazadores en Alaska, sobre todo en la primera parte. Colmillo Blanco es hijo de un lobo y de Kiche, una mezcla de perrolobo, y dependiendo de las ediciones, recién aparece alrededor de la página 50, donde se inicia su historia plagada de viajes y aventuras. Todo comienza cuando lo atrapan los indios y lo alejan de la jauría. Lo más dramático, surge cuando va a parar a manos de Beaty Smith, que organiza peleas de perros, y Colmillo Blanco se ve obligado a luchar por su vida. Finalmente, el ingeniero Scott lo salva y lo lleva a vivir con su familia, pero es nuestro protagonista es un animal que proviene del ámbito salvaje. Se impone la adaptación, y a la vez, la duda: ¿puede un perro salvaje ingresar a la civilización?

            La respuesta a esta interrogante la encontrarán en las páginas de esta hermosa novela.

lunes, 27 de noviembre de 2017

OTRO MÁS QUE MUERDE EL POLVO DE FERNANDO ESPÍRITU


                               
                                     COMENTARIO DE MARCO GARCÍA FALCÓN


Los relatos que componen este libro son precisos y concentrados, con un especial talento para dibujar a los personajes a través de sus acciones y el curso de sus pensamientos. Eso y cierta aureola de derrota y de melancolía nos hacen recordar al Ribeyro más logrado de los primeros libros. Fernando Espíritu ha comprendido que el arte narrativo supone un aprendizaje en el que se avanza con paciencia y constancia, y por eso cada una de sus entregas es mejor que la anterior.

domingo, 12 de noviembre de 2017

TODO EN LOS CABALLOS ES MISTERIOSO



De este modo, inicia Savater (2003) un artículo titulado “Un derby con espejismo”, donde sostiene con gran acierto que resulta casi imposible hacer un pronóstico en una carrera de caballos. Es decir, que ni siquiera el más conocedor de la hípica es capaz de garantizar un resultado. Es evidente. La pregunta es ¿por qué? La respuesta también parece simple. Los caballos son animales, no robots programables. Algunos son ideáticos, otros tienen humor cambiante y unos terceros parecen mansas palomas y así. Su carácter es tan diverso como el de los seres humanos, por eso, cuando parece que una tarde de clásico, todo está dispuesto para el triunfo de un ejemplar determinado, este pierde de modo increíble. En la mayoría de los casos, es posible llegar a comprender las razones de su derrota, pero casi siempre será después de la carrera, cuando ya todo está perdido. Hay excepciones, claro. Por ejemplo, cuando Ferrando vaticinó la derrota del caballo favorito argentino Hall of Arts en el Latinoamericano de 1987, corrido en Monterrico debido a un mal entrenamiento durante la semana, pero reitero, son excepciones. La realidad, es que no sabemos casi nada acerca del desempeño de un caballo de carrera. 

       Es posible contraargumentar que se conoce su velocidad, su coraje, su estilo de carrera. De acuerdo, todos estos argumentos son válidos, sin embargo, nada garantiza el desempeño, ni siquiera del mejor crack en una carrera, sino por qué Golden Form perdía todos los clásicos internacionales, incluido el Jockey Club disputado en Monterrico, cuando de local arrasaba a sus rivales. En cambio, conocemos la razón de la única decepción internacional que nos proporcionó el caballo Misilero en un Latinoamericano, se había resfriado y no tuvo tiempo de recuperarse por completo, pero en esa carrera también corrió otro grande la hípica peruana El Duce, y qué coincidencia, fue también, su único fracaso internacional, ya que, siempre tuvo destacadas actuaciones fuera de nuestras fronteras cuando le correspondió representarnos. ¿Y qué le pasó ese día? No lo sé. Quizá quiso correr al lado de su compañero que conocía de Monterrico, y como Misilero no avanzó, él tampoco y se mantuvo a su lado o como dijo el mismo Ferrando, decepcionado por la actuación peruana al culminar la carrera: “Hoy, a los caballos peruanos, simplemente no les dio la gana de correr”.

        Por otro lado, sabemos los motivos de las derrotas de Black Coffey y Clapton en el Pellegrini del año 2000, se enfrentaron a caballos superiores, así de simple, y como es lógico, perdieron. No había nada que reclamar. Quizá Clapton vino algo adelantado y no era su costumbre, pero Black Coffey corrió como siempre.

       ¿Y sucede lo mismo con las victorias? La respuesta es afirmativa, solo que desde mi punto de vista, sucede en menos ocasiones. El triunfo de Capitán Garfio en el Derby Nacional de 1997, es un buen ejemplo. Son los llamados “Golpes” o resultados sorpresa, que se producen cuando un ejemplar, que en apariencia tiene pocas opciones, termina derrotando a los favoritos. Es un aspecto hermoso de la hípica, lo misteriosos que resultan los caballos, y así debe ser, de lo contrario sería muy aburrido, asistir a una carrera donde estamos seguros de quién será el triunfador.